lunes, 14 de noviembre de 2011

UN CHAU A STELLA MARIS BERTINELLI

Este año para el día de la mujer homenajeamos a varias mujeres, entre ellas, una escritora y su personaje, dos personalidades que honraron su sexo y dejaron un surco, un indicio honda en la cultura, la literatura y la dignificación de la mujer. Hoy 13 de noviembre de este 2011, tenemos que transmitir Stella Maris Bertinelli de Ingolotti, escritora, docente, matriz humano se fue a reunir con su personaje, Adela García Salaberry, a quien recuperó para la memoria de los argentinos en la novela biográfica "Roca 635".
Transcribí en la crítica para el blog EL QUILMERO y publicada en el periódico PERSPECTIVA SUR, una frase que Stella Bertinelli atribuye en su relato a noble Adela: “Entre el trabajo y la soledad intento comprender los sentimientos propios y ajenos, y no hay vida digna, si no se vive junto a los otros”. Stella Bertinelli transcurrió su vida junto a los otros aportando la calidad de su mensaje y la acción de su humanidad, la que en los últimos partidos le jugó una mala pasada por los impoderables de vivir. 
Doy testimonio de esta mujer con la que compartí charlas nutricias sobre educación, historia, literatura y sobre el General San Martín por quien guardaba un místico fervor.
Stella Maris Bertinelli falleció ayer después de una dura lucha, pero nos dejó su obra que es su imagen en palabras.
Así decía el texto publicado el 5 de marzo de 2011:
Prof. Chalo Agnelli
DE MUJER A MUJER
Continuando con los homenajes a la Mujer en esta semana previa al 8 de marzo, vaya este reconocimiento a dos mujeres fusionadas en una obra literaria: Adela García Salaberry, la protagonista y Stella Maris Bertinelli, la autora.


Como todos los años, finalizando diciembre pasé por mi biblioteca Pedro Goyena (San Luís 844 ) para preparar las lecturas de vacaciones en mi otra ciudad natal (por elección) Pirápolis y esta vez pude llevarme un libro que hacía mucho esperaba, pero siempre estaba en manos de otros lectores “Roca 635.
DE MUJER… 
El 17 de setiembre se realizó en el Colegio de Abogados de Quilmes la presentación, a cargo de la señora Liliana Souza, de la novela biográfica “Roca 635 de la autora quilmeña, Stella Maris Bertinelli de Ingolloti. Obra esencial sobre la vida y obra de la escritora bernalense Adela García Salaberry educadora, periodista, escritora, poeta, militante de la cultura que en su época y hasta los últimos años de su vida fue una luchadora constante y consecuente por los derechos de la mujer. Su figura ni su obra recibieron el reconocimiento que hubieran merecido y merecen, considerando que por esos años una mujer como ella - o cualquiera que hubiera pretendido cambiar el status quo - era vista con desconfianza. Su actitud, temperamento, incluso su estilo personal eran políticamente incorrectos. 
Afortunadamente, esta es la mejor época para recuperarla y Stella Maris Bertinelli, amanuense de su vida, lo sintió y lo hizo después de un fragoso trabajo, no sólo literario, sino documental e investigativo.
La novela biográfica "ROCA 635" fue editada por Ediciones Deldragón en este año del Bicentenario.
 Stella Maris Bertinelli (izquierda) junto al Prof. Lombán y la señora Lezcano
“Roca 635 
La novela biográfica adquirió en lo últimos tiempo en la literatura argentina un lugar significativo. “Roca 635 tiene relevancia en este género, no sólo por rescatar una figura de la historia local y de una significación tal en la historia argentina como tuvieron Cecilia Grierson, Lola Mora, Alicia Moreau de Justo, Juana Manso, Eva Perón; sino porque en este caso, quien la rescata es otra mujer ¡Qué mejor intermediario para entender una sensibilidad tan dérmica como la de Adela García Salaberry!
A la hora de narrar, sea ficción o lo que sea no existe la objetividad y en esta novela se siente la unión estremecedora que hay entre las dos mujeres, la protagonista y la autora. El haber podido compenetrarse con esa personalidad contundente, admirarla, le permitió a Stella Maris Bertinelli identificarla e identificarse en su vida que es su obra.
A la profesionalidad que le conocemos a esta autora, los que hemos leído los cuentos “Desde el Umbral” y la novela “Petra”, en “Roca 635,  le suma nuevos procedimientos y, como afirma en su artículo “El viejo oficio de mentir” el escritor nicaragüense Sergio Ramírez: “De la verosimilitud de los procedimientos es que depende la eficacia de la narración”.  [1]
Una de las estrategias lingüístico de la obra es poner al lector delante de frases de tres o cuatro palabras breves, cortantes, decidoras de todo lo que se supone; en esa austeridad se infiere toda una página; notable capacidad para llenar la historia de colores. Muchas páginas son ventanas abiertas a las que podemos asomarnos para desmembrar con palabras precisas y preciosas a la Salaberry. El texto nos presenta una destreza y una seguridad de tonos impecables en el trazado del personaje y sus circunstancias.
La ficción es un invento genial para hacernos pensar de otra manera y esta amalgama que la autora logra con una contextualización histórica de la que no está ausente la crítica, nos recupera la figura social y humana de la mujer sin aspavientos, culta y segura en sus ambiciones, en momentos en que la lucha por la dignidad humana de los trabajadores y sobre todo de la mujer era desigual; y en el caso de la Salaberry más aún pues, como dice la autora, no era una mujer “de”.
Pero la ficción se supera con una esclarecedora interpretación de la realidad histórica de los años que van de 1920 a 1950 donde la protagonista afrontó los avatares de una existencia difícil que concluirá en la más ingrata pobreza material. Efectivamente, la exposición que se hace de crónicas y documentos gráficos, permiten al lector, ajeno a ese  tipo de instrumentos, tener una concepción más próxima a esa infrecuente mujer. Dice Bertinelli: “A la memoria hay que tomarla como viene, con sus fracturas, con sus brechas, inevitables, con sus despojos que siempre son el comienzo de algo” (Pág. 118)
Leí una vez que lamentablemente la vida es aquello de lo que nadie puede retirarse llevándose las ganancias, pero sí podemos dejar legados como Adela García Salaberry nos dejó un espejo que la autora supo bruñir para la memoria.
En este caso la memoria despierta con una novela biográfica de impecable factura, de la que emerge una mujer que transitó nuestra historia bernalense y quilmeña; sí, porque fue en Bernal donde su imaginación, su creatividad, sus impulsos procelosos, sus llantos secretos y sus goces más íntimos se desgranaron en casi 76 años.  
Entre el trabajo y la soledad intento comprender los sentimientos propios y ajenos, y no hay vida digna, si no se vive junto a los otros (Pág. 204) le dice la Salaberry-Bertinellli a Agustín, el joven que la entrevista en su casona de Villa Cramer todos los miércoles entre los tés, limonadas y tortas fritas de la infaltable Anita.
“Roca 635 no pierde envergadura en sus últimos capítulos como pasa con mucha literatura que se dispersa al final, por el contrario, la autora supo guardar noticia para que quedemos con ganas de más y con una inquietud vana de continuarla.
 Retrato de Adela García Salaberry realizado por la artista María Rizzo
La novela biográfica es un instrumento inmejorable para acercar al público neófito al conocimiento histórico de hechos y personalidades de nuestra nacionalidad y, como en “Roca 635, con mujeres que tuvieron que ver con Quilmes. De forma similar la escritora Silvia Miguens en “Cómo se atreve”, nos arrancó de las “fracturas, sus brechas y sus despojos” a Juana Paula Manso, la que promovió la creación de la Biblioteca Pública Municipal Domingo Faustino Sarmiento.
La Historia no vuelve atrás para reparar los errores cometidos, y los hombres, sin memoria, continúan sus ensayos, sus aciertos y desaciertos. “ Finaliza el capítulo 11 de la primera parte, pero “Roca 635” nos fuerza en  reconocer que muchos de los logros que hoy disfrutamos, materiales y espirituales, se debieron a personalidades de mujeres como la Salaberry.
Esperamos nuevas biografías noveladas de esas mujeres que quedaron difuminadas en la historia de Quilmes, a pesar de haber tenido una trascendencia desusada como la soprano Luisa Bertana, la docente Elsa Sosa del Valle de Robinson, la militante Juana Larrauri, la poeta María Raquel Adler...

A MUJER…
Stella Maris Bertinelli de Ingolotti nació en Bernal y creció entre la sombra sobrecogedora y tibia de sus casonas. Cursó sus estudios primarios en la escuela N° 31 de Bernal Oeste. 
La autora junto al Prof. Orlando Cella
En 1962 se recibió de maestra en el Normal de Quilmes y luego de profesora de Ciencias Naturales, egresada del Instituto del Profesorado "Bernardo Houssey" de Bernal.
Los niños de la escuela Nº 26 "Patricias Agentinas” de Quilmes la tuvieron como maestra y, como profesora, los adolescentes de la Técnica N° 2, conocida popularmente como “El Chaparral”; por ese entonces en Don Bosco y hoy en la calle Espora de Bernal. 
Conserva un significativo recuerdo por sus profesores de la Escuela Norma; y fueron sus maestros de la vida la señora Lila Giordano de Campello, el profesor Orlando Cella y la señora Elsa de Cámera.
Ejerció la docencia hasta 1998, año en que la desempeñó enteramente a través de la literatura.
Como Adela, la protagonista de la novela comentada, es una consecuente militante de la cultura no sólo en lo local. Pertenece al Consejo Directivo de la Asociación Sanmartiniana desde el año 2000, de la cual, además, dirigió su Revista Oral, desde el año 2000 hasta el 2003 y dio numerosas conferencias sobre temas relacionados con el Libertador General San Martín.
Es socia fundadora de la Delegación Bernal Quilmes de la SADE y coordinadora en el período 2005-2007; socia del Instituto Literario y Cultural Hispano y colabora con la publicación “Alba de América” órgano de esa institución con sede en California (EE:UU), dedicada a intensificar el estudio de la literatura hispánica, dar a conocer los nuevos valores literarios como así también los trabajos inéditos de los escritores ya reconocidos. Uno de sus relatos publicados por esta revista fue ”El shopping”.
Entre sus obras se publicaron los cuentos “Desde Umbral” y Absurdo Lugar Inesperado”, con el que obtuvo el primer premio en el Concurso Literario “Georges Zanun Editores” (2008) y las novelas “Petra” y “Cuatro Chicas Rubias” (2007).
Sus cuentos premiados integran más de 20 antologías. Por “Petra” obtuvo la Faja de Honor 2002 de la Sociedad Argentina de Escritores, el premio Cervantes de la Asociación Española de Quilmes y el premio Candil de Kilmes de la Asociación Cultural de Quilmes.
Su obra mereció el reconocimiento del Centro Inés Navas, Mesa Redonda Panamericana, EDEA, Revista Redes de Papel, la Sociedad Italiana Cristóbal Colón, el Círculo Médico de Quilmes, de la Escuela Normal de Quilmes (2010) a través de EXANQUI, la comisión de exalumnos, a la trayectoria de una egresada y de las municipalidades de Alte. Brown, Avellaneda, Lanús, Junín, Carmen de Areco y General Alvarado y Villa María, Córdoba. “Roca 635”, su última novela biográfica donde conjuga el encuentro de dos realidades de mujer, fue declarada de Interés Municipal por el Honorable Concejo Deliberante del Municipio de Quilmes.
Su presencia es persistente como fuente bibliográfica,  panelista, narradora y jurado de certámenes literarios invitada por instituciones locales, nacionales y del exterior de país. El 6 de junio de 2010, su cuento "Se suspende por lluvia" fue publicado por el diario "La Razón" de Resistencia, Chaco.
Hoy Stella Maris Bertinelli y su esposo, amigo y fiel colaborador Francisco Ingolotti viven en Quilmes; el tiempo cercenado a sus proyectos literarios lo ocupan sus hijos y nietos del corazón.
Prof. Chalo Agnelli


[1]La Jornadawww.jornada.unam.mx; abril, 2010